Un número creciente de mujeres en Guinea Ecuatorial recurre al uso de cremas aclarantes para modificar el tono natural de su piel, una tendencia impulsada por presiones estéticas y sociales que, según especialistas, conlleva graves riesgos para la salud.
Así lo revela un estudio elaborado por Petra Brigol Aranda, del Departamento de Comunicación de la UNGE, que combina una encuesta social con una revisión de literatura científica sobre los efectos de estos productos.
Una práctica extendida entre mujeres jóvenes
Los resultados de la encuesta muestran que la mayoría de los participantes conoce a "muchas o varias" mujeres que utilizan cremas o productos para aclarar su piel. El rango de edad más señalado se sitúa entre los 20 y los 45 años, es decir, mujeres en la transición entre la juventud y la adultez. Los encuestados atribuyen esta práctica principalmente a los estándares de belleza vigentes y a la preferencia social por un tono de piel más claro.
Los riesgos para la salud
El estudio advierte que numerosas cremas aclarantes contienen sustancias como hidroquinona, corticosteroides y, en algunos casos, mercurio, componentes que inhiben la producción de melanina, el pigmento que protege la piel de la radiación ultravioleta.
Entre las consecuencias documentadas del uso prolongado de estos productos se encuentran:
Adelgazamiento de la piel
Manchas permanentes y alteraciones de la pigmentación
Mayor sensibilidad solar y riesgo de quemaduras
Envejecimiento prematuro
Infecciones cutáneas
Mayor riesgo de cáncer de piel
Daños renales y neurológicos, en casos de exposición al mercurio
Un negocio millonario en el continente
El informe señala que, según estudios de la BBC, el mercado de cremas aclarantes genera en África ingresos anuales de entre 2.000 y 3.000 millones de francos, una cifra que sostiene a numerosos vendedores y comerciantes, incluidos expatriados que operan en Guinea Ecuatorial. Esta realidad económica, apunta la autora, entra en tensión con las recomendaciones sanitarias y la escasa regulación existente sobre estos productos.
Llamado a la regulación y la educación
El estudio concluye que la melanina cumple una función esencial de protección cutánea y que su alteración prolongada puede derivar en consecuencias graves para la salud. Por ello, la autora plantea la necesidad de que el Estado combine regulación sanitaria, retirada de productos peligrosos del mercado y campañas de educación que promuevan la valoración de la belleza natural de la piel africana.

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